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Cómo transformar ideas en productos viables con inversión

Seguro que en más de una ocasión has tenido una buena idea pero no tenías la certeza de si sería rentable o no. Aquí te damos algunas claves para averiguar lo que necesitas y saber si tu idea puede convertirse en un producto viable:

Valida tu idea para transformarla en un producto

Debe poder explicar qué problema resuelve con una definición clara y simple. A raíz de eso, podrás empezar a trabajar en un Mínimo Producto Viable (MVP), que se basa en desarrollar una versión de prueba de tu producto o servicio. Para esto necesitarás una inversión mínima y, al mismo tiempo, ser capaz de ofrecer las mismas características de un producto ya terminado. 

 

  • ¿Qué demanda tiene mi idea?
  • Si es un producto, ¿quién lo comprará?
  • Si es un servicio, ¿quién lo utilizará?
  • ¿Quién más hace esto ya?
  • ¿Qué precio le puedo poner a mi producto o servicio?

 

Rodéate de un equipo profesional

Desarrollar un MVP es un esfuerzo de equipo y necesita a las personas adecuadas. Asegúrate de que cuentas con un equipo multidisciplinar capaz de resolver todas las necesidades que vayan surgiendo durante el proceso (programadores, diseñadores, expertos en marketing, asesores financieros...)
 

Encuentra un nicho de mercado

Necesitas evaluar el tamaño del mercado al que te diriges y confirmar si tu idea cubre realmente una necesidad o no. Para ello, realiza un análisis de tu competencia y establece segmentos de público para poder diferenciarte (consolidar un target es crucial). 

 

Elige tu modelo de negocio

Tienes que ser capaz de poder preparar un plan de negocio completo que incluya a su vez un plan financiero, de marketing, etc. Este paso es de vital importancia si deseas recaudar dinero de inversionistas, ya que a este tipo de personas o grupos no les gustan las inexactitudes en los planes y las exageraciones.

 

¿Cómo voy a financiar mi producto?

Define el presupuesto con el que cuentas para transformar tu idea en un producto viable. A partir de ahí, puedes buscar fuentes de financiación públicas y privadas que te ayudarán a hacer crecer tu negocio. 

 

Empezar a desarrollar un proyecto sin antes haber reflexionado en profundidad sobre él puede resultar catastrófico. Antes de poner en marcha tu idea asegúrate de haber cumplido estos pasos con disciplina y constancia para consolidar el éxito de tu empresa.